Consejos para correr con tu perro

Más del 50% de los hogares en Chile tienen perros como mascotas, y en el el último tiempo han aumentado los corredores que realizan sus entrenamientos junto a sus mascotas. 

 

 

Según un estudio de Adimark el 65,3% de los hogares chilenos tiene algún tipo de  mascotas, mientras que un 54,8% del total, tiene perro. Aunque parezcan datos no trascendentales, lo cierto es que la elección de la mascota tiene mucha relación con las características de personalidad de los miembros de la familia. Por ejemplo, es más común que las familias con hijos tengan perros y las personas que viven solas tengan gatos.

 

Pero el estudio va mucho más allá. Los hogares con perro son más orientados hacia el deporte, a relajarse carreteando y a tener hábitos alimenticios más desordenados, mostrando inclinaciones más sociales y festivas. Además, el hogar con perro es más social y outdoor, que el hogar con gato.

 

Como el perro pasa a ser un miembro más de la familia es necesario adaptarse a sus necesidades, a la vez que el animal se adapta también a las costumbres familiares. Como los perros por naturaleza son corredores, se convierten en el compañero ideal para cada uno de los runners que disfrutan de sus mascotas. Evelyn Muñoz, veterinaria de Purina señala: Algunas familias adoptan perritos abandonados, mientras otras compran mascotas de raza, pero todas evalúan factores como tamaño, edad, características específicas, y carácter de acuerdo al rol que quieren que cumpla la mascota en la familia, especialmente cuando desean que el perro los acompañen en las actividades deportivas.

 

Antes de salir a correr con tu perro necesitarás un arnés ergonómico para el animal y una correa especial para esta práctica. El arnés ergonómico permitirá al animal moverse con comodidad y en total libertad. Los collares normales podrían producirle lesiones y por ello no son recomendables a la hora de hacer running con perros. Lo mismo pasa con la correa, que debe tratarse de una especial. Necesitarás una correa más ancha de lo normal, más flexible y que no sea extensible. 

 

Es importante previamente consultar con el veterinario las condiciones de la mascota y los niveles de esfuerzo que puede soportar el animal, a la vez de determinar qué terrenos son los más adecuados para que corra sin sufrir lesiones.

 

La hidratación y el cuidado de las almohadillas son los dos puntos fundamentales en el cuidado de los perros corredores. No es recomendable darle agua al perro durante el entrenamiento. Los expertos recomiendan esperar a que el animal esté en una situación de relajación para llevar a cabo tanto la hidratación como la nutrición. A la hora de cuidar las almohadillas de los perros un cuidado básico es lavarlas con agua tibia y jabón. Hay algunos productos específicos que ayudan a endurecer las almohadillas y que te recomendará tu veterinario en función del terreno en el que corran habitualmente.

 

La practica constante del running permitirá conocer el ritmo perfecto para ambos al correr, con el fin de disfrutar al máximo cada salida deportiva que realicen. Hay que tener en cuenta que el descanso siempre es un factor fundamental en todo deporte, y aunque pensemos que los perros aguantan más que nosotros corriendo, hay que dosificar los entrenamientos para no agotar a la mascota.